El lobo flaco y el perro gordo

Había una vez un lobo flaco y hambriento que encontró, por casualidad, a un perro gordo y bien comido. Después de saludarlo, preguntó el lobo:

“¿Qué haces para estar tan bien?”

“Estarías igual que yo… si quisieras prestar a mi amo los mismos servicios que yo le presto”

Respondió el perro.

“¿Qué servicios son esos?” preguntó el lobo.

“Guardar su puerta y defender de noche su casa contra los ladrones…”

“Bien, estoy dispuesto. Ahora sufro el frio y el hambre. Será mucho mejor estar bajo techo y tener abundante comida” dijo el lobo. “Pues ven conmigo” dijo el perro.

Mientras caminaban, el lobo vio el cuello pelado del perro por causa de la cadena.

“Dime amigo, ¿por qué tienes así el cuello?” preguntó el lobo.

“Como les parezco demasiado inquieto, me atan de día para que duerma cuando hay luz y vigile cuando llega la noche” contestó el perro.

¿Pero si deseas salir, ¿te lo permiten? Preguntó el lobo.

“No, eso no” dijo el perro.

“Pues entonces, goza tu de tus bienes, porque yo no quisiera estar tan satisfecho a condición de no ser libre.

6 on "El lobo flaco y el perro gordo"

     
  1. Por Mi Punto De Vista Los Dos Tienen La Razon, Pss El Perro hace un Sacrificio Para No Morir De Hambre Pero Como Les Digo Sacrifico Su Libertad Para Un Bien Mayor, En cambio el Lobo Gosa De Su Libertad Pero Muere De Hambre. En Cambio El Perro no. digamos Que No Hay Que Ser Conforme en La Vida Pero Tampoco Hay Que Ser Muy Orgulloso. Porque Hoy Podras Comer Pero No disfrutar, Podras Disfrutar Pero No comer jejeje XD!

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